¿Escuchaste últimamente a alguna mujer en redes decir que los hombres ya no encaran? Que ya no se acercan en los bares, que no invitan a salir, que no cortejan, que no insisten y que parecen completamente desinteresados. Probablemente sí. La explicación habitual es bastante sencilla: “los hombres tienen miedo”, "son princesos", "estan comodos". Miedo al rechazo. Miedo al feminismo. Miedo a quedar como un pesado. Miedo a hablar con una mujer. Pero hay un pequeño problema c