El mercado de relaciones cambió y los hombres jóvenes ya no compiten solamente con otros hombres de su edad, sino también con hombres mayores que llegan con más recursos, experiencia y resultados. Esta nota explora por qué hoy el potencial masculino vale menos que antes, qué significa esa desventaja temporal y por qué, para muchos hombres jóvenes, la mejor estrategia sigue siendo construir, esperar y elegir mejor.